una sensación placentera, al sentirnos mejor de lo que nos sentíamos
cuando estábamos ante el estímulo que provocaba nuestro miedo. De esta
forma reforzamos que la huida ante dicho estímulo tiene un resultado
"positivo" para nosotros. Los enlaces de nuestras neuronas
Es decir cada huida refuerza la tendencia a huidas posteriores. La única
solución ante el miedo es la exposición al estímulo hasta que el miedo
se extingue. En ese momento me puedo retirar, con más fortaleza, y sin
oportunidad de reforzar la retirada antes de tiempo.
Es una forma increíble de sentir el cambio en el sentimiento de miedo
durante una continuación de ahoras sorprendentemente breve (una vez que
ya son pasado)